Nuestros profesionales día a día ejecutan estudios que nos llevan a entender las problemáticas de nuestros Clientes. Es por eso que hacemos que nos concentramos profundamente en las principales adversidades que se le presentan día a día.
«TOMAMOS EL PROYECTO DE LA AVICOLA CON LA INICIATIVA DE COMPRENDER LAS NECESIDADES DE LA PRODUCCIÓN. LA INTEGRACIÓN NOS PROVOCÓ APASIONARNOS POR EL ESTADO DE LA PRODUCCIÓN, LOS PORQUÉ, COMO Y QUÉ PODEMOS HACER PARA CONTROLAR PROCESOS QUE PERJUDICAN A UNA INDUSTRIA COMPLETA.»
YAMIL SEPÚLVEDA PAVÓN, INGENIERO QUIMICO
Cómo el Monitoreo Ambiental Impacta Directamente en la Productividad de Gallinas Ponedoras
El Clima Dentro del Galpón Decide Tu Rentabilidad
Imagina que tu galpón es un ecosistema delicado donde cada grado de temperatura, cada punto de humedad y cada corriente de aire afectan directamente el bolsillo de tu negocio. En la avicultura moderna, el ambiente no es solo comodidad para las aves: es la base de su productividad. Gallinas estresadas por calor, deshidratadas por humedad baja o intoxicadas por aire viciado no pueden convertir alimento en huevos eficientemente. Este artículo te muestra exactamente cómo y cuánto el monitoreo ambiental impacta en números concretos: huevos por ave, consumo de alimento y calidad del producto final.
Tres Variables que Controlan Tu Producción
1. Temperatura: El Termostato que Regula el Consumo de Alimento
La temperatura dentro del galpón actúa como un regulador directo del metabolismo de las aves. Cuando el termómetro sube, las gallinas naturalmente reducen su consumo de alimento; cuando baja, necesitan comer más para mantener su temperatura corporal. Según estudios técnicos, por cada grado centígrado que se aleja de la temperatura óptima (entre 18-25°C en producción), el consumo diario de alimento varía aproximadamente 1.2 gramos por ave. Esto significa que, en un día caluroso de verano, con temperaturas que alcanzan los 32°C, una parvada de 10,000 aves podría dejar de consumir hasta 60 kg de alimento comparado con un día a 21°C. Esta reducción no solo afecta el peso corporal de las aves, sino que directamente limita la energía disponible para la producción de huevos, impactando tanto en la cantidad como en el tamaño del producto final. Mantener la temperatura estable no es solo cuestión de bienestar animal, sino de eficiencia económica demostrable.
2. Humedad: El Balance entre Salud y Enfermedad
La humedad relativa dentro del galpón funciona como un factor silencioso pero determinante en la salud respiratoria y digestiva de las aves. Cuando la humedad cae por debajo del 40%, el aire seco deshidrata a las gallinas, aumenta la cantidad de polvo en suspensión y puede provocar problemas como cloacas pastosas y mayor incidencia de picoteo. Por otro lado, cuando supera el 70%, se crea el ambiente perfecto para el desarrollo de amoníaco, la proliferación de bacterias y la acumulación de humedad en la cama. Este exceso de humedad no solo genera incomodidad para las aves, sino que predispone a enfermedades respiratorias que pueden afectar hasta al 30% del lote, requiriendo tratamientos veterinarios que interrumpen la producción normal. El balance ideal entre 40-60% de humedad relativa representa la diferencia entre un ambiente que promueve la productividad y uno que la limita mediante problemas de salud prevenibles.
3. Calidad del Aire: Lo que No Ves Te Cuesta Dinero
El aire dentro del galpón debe renovarse constantemente. Los límites críticos son:
• Amoníaco: Menos de 25 ppm (partes por millón)
• Dióxido de carbono: Menos de 5,000 ppm
• Polvo: Controlado mediante ventilación adecuada
Los niveles de amoníaco sobre 50 ppm reducen la ganancia de peso y la producción de huevos en hasta 5%, además de afectar la calidad de la cáscara.
El Monitoreo como Herramienta de Precisión
La humedad relativa dentro del galpón funciona como un factor silencioso pero determinante en la salud respiratoria y digestiva de las aves. Cuando la humedad cae por debajo del 40%, el aire seco deshidrata a las gallinas, aumenta la cantidad de polvo en suspensión y puede provocar problemas como cloacas pastosas y mayor incidencia de picoteo. Por otro lado, cuando supera el 70%, se crea el ambiente perfecto para el desarrollo de amoníaco, la proliferación de bacterias y la acumulación de humedad en la cama. Este exceso de humedad no solo genera incomodidad para las aves, sino que predispone a enfermedades respiratorias que pueden afectar hasta al 30% del lote, requiriendo tratamientos veterinarios que interrumpen la producción normal. El balance ideal entre 40-60% de humedad relativa representa la diferencia entre un ambiente que promueve la productividad y uno que la limita mediante problemas de salud prevenibles.
Cada Medición se Convierte en Huevos
Invertir en monitoreo ambiental no es un gasto, es una estrategia productiva. Cada grado controlado, cada punto de humedad equilibrado y cada ppm de amoníaco reducido se traducen directamente en:
• Más huevos por ave (hasta 5% de mejora)
• Menor mortalidad (2-3% de reducción)
• Mejor calidad de cáscara (menos pérdidas por roturas)
• Menor consumo de alimento por docena (optimización del 3-5%)
El ambiente del galpón es el termómetro de tu rentabilidad. Monitorearlo no es opcional en la avicultura moderna: es la diferencia entre producir y producir con excelencia.
